La diferencia entre salir vivo o no de un accidente en motocicleta depende de saber seleccionar equipos de protección certificados (airbags, cascos, protectores y prendas).
Es frecuente oír que la velocidad mata, sin embargo, vemos que los profesionales de MotoGP se accidentan a más de 150 km/hora y salen ilesos de estos accidentes. Esto se debe al uso de equipamiento de protección certificado. El uso de estos elementos de protección permite reducir la gravedad de las lesiones en caso de accidentes en más de un 90%. Sin embargo, el mercado está saturado de falsificaciones de mala calidad que se hacen pasar como elementos de protección certificados, en este documento enseñaremos un sencillo procedimiento de tres etapas para verificar la calidad de un elemento de protección y no dejarse estafar por falsificaciones que le pueden costar la vida.
Sin duda alguna, la marcación más falsificada en el mundo es el marcado de Conformidad Europeo (CE) que hace alusión al cumplimiento de la legislación comunitaria sobre salud, seguridad y sostenibilidad. Esta alta tasa de falsificación se debe a que los fabricantes chinos crearon el marcado “China Export” que imita el logo oficial de Conformidad Europea (CE) para confundir a los consumidores con productos de mala calidad. La única diferencia entre los dos logos es el espacio entre las letras, que resulta imperceptible. Si un vendedor de equipos de protección solamente hace referencia a la marcación CE debes estar alerta: es muy probable que estés frente a una falsificación.
Tipos de Elementos de Protección Personal (EPP)
Los elementos de protección para motociclistas se dividen en dos categorías: 1) los que salvan vidas y 2) los que reducen lesiones en articulaciones o previenen laceraciones de la piel.
Los más importantes son los que pueden salvar la vida, es decir, aquellos que protegen los órganos vitales de sufrir traumatismos graves o mortales. En esta categoría encontramos los airbags para moto que protegen los órganos vitales del cuello, tórax y abdomen, y los cascos que protegen el cerebro.
En segundo nivel encontramos aquellos que reducen las lesiones, pero que, sin embargo, no protegen ningún órgano vital, por lo tanto no salvan vidas, como lo son las prendas, y los protectores de extremidades superiores (hombros, codos y guantes) y protectores de extremidades inferiores (rodilleras y botas).
Una selección incorrecta de un protector de órganos vitales, como el airbag o el casco, le puede costar la vida a un motociclista, por eso la importancia de no dejarse engañar. Para evitar caer en esa situación, describimos un sencillo proceso de tres pasos para realizar la trazabilidad al proceso de certificación del equipamiento. Las tres cosas que se deben verificar son: la norma, el laboratorio que emite la certificación y el documento.
1. La norma de certificación:
Debido a su importancia nos enfocaremos en las normas de los equipos de protección que salvan vidas, los airbags para motociclistas y los cascos.
En los airbags para motos es muy fácil hacer la trazabilidad de sus certificaciones: solamente existe una norma creada por el Comité Europeo de Normalización (CEN) para certificar los airbags para moto y es la EN-1621-4.
La norma EN-1621 tiene actualmente cuatro capítulos y su capítulo 4 (protectores inflables) está dedicado a testear sistemas de airbags de activación mecánica; ya se está trabajando en la norma EN-1621-5 que dedicada a los airbags de activación electrónica. Como el capítulo 5 de esta norma aún no existe, a la fecha ningún airbag de activación electrónica cuenta con una certificación creada por el CEN de la comunidad europea; las fallas de confiabilidad, reportadas por usuarios de airbags de activación electrónica (alto número de activaciones no deseadas o no activaciones en caso de accidentes), son un desafío adicional para el equipo que trabaja en la nueva norma.
No obstante, a pesar de brindar garantías a los consumidores desde 2013 (umbral de aprobación de atenuación de impactos, imposibilidad de ser modificada de forma unilateral como ocurre con protocolos privados), EN1621-4 no es la más adoptada actualmente por los fabricantes, incluso por aquellos que producen airbags para motociclistas de activación mecánica, que podrían ser evaluados mediante ella.
Veamos el caso de España. En ese país se venden airbags para motociclistas certificados por tres caminos distintos, y casi nadie lo sabe: ni el comprador, y muchas veces, ni siquiera el propio vendedor. Este catálogo elaborado por la Asociación Nacional de Empresas del Sector Dos Ruedas (ANESDOR) y la Dirección General de Tráfico (DGT), muestra que solo tres de las marcas más antiguas en el mercado de airbags (AIROBAG, HIT-AIR y MOTOAIRBAG) certifican sus protectores inflables bajo la norma europea EN 1621-4, mientras la gran mayoría lo hace mediante un protocolo de ensayo privado, AMC-013, redactado por un laboratorio francés. Las dos vías permiten vender el producto legalmente en toda la Unión Europea, pero no son equivalentes.
El problema no es la legalidad: es que las dos vías no exigen lo mismo, y ninguna etiqueta se lo explica al comprador.
Para entender la diferencia entre EN1621-4 y AMC-013: imagine dos exámenes para el mismo airbag. En los dos, se deja caer un peso de cinco (5) kilos desde algo más de un metro sobre el chaleco inflado. El golpe es idéntico en los dos casos: mismo peso, misma altura, misma fuerza de caída. Hasta aquí, todo igual.
La diferencia está en la pregunta que hace cada examen. El europeo pone un sensor debajo del chaleco y pregunta: ¿cuánta fuerza le llegó al cuerpo? Su límite, en su nivel más exigente, es de tres (3) kilonewtons (kN = unidad de fuerza).
El francés pone el sensor en el propio peso que cae y pregunta: ¿cuánto se frenó ese peso? Su límite dado en gravedades es de 500g lo cual, convirtiéndolo a la misma unidad (kN) con una fórmula de física básica que cualquiera puede comprobar, equivale a 24,5 kN.
Es decir: el examen europeo en su nivel más exigente exige no superar los tres (3) kN de atenuación de impactos, mientras el protocolo francés permite hasta ocho veces más. Para hacerse una idea: la norma europea de protectores de espalda, EN 1621-2, con la misma energía de impacto (50 J), no admite en su Nivel 1, el que ofrece la protección más baja, ningún golpe por encima de 24 kN, y además exige que el promedio de los golpes no supere los 18 kN. El protocolo AMC-013 acepta para un airbag inflado hasta 24,5 kN equivalentes por golpe y no fija ningún límite para el valor medio. Su umbral de aprobación es, por tanto, incluso menos exigente que el de un protector de espalda convencional de Nivel 1. El sentido de llevar un airbag es proteger los órganos vitales ubicados en el cuello y el tórax con un mayor nivel de atenuación de impactos que el ofrecido por los protectores de pecho y espalda convencionales, por lo cual usar airbags con menor exigencia que esos protectores es un contrasentido.
Parece intuitivo pensar que un airbag que cumple la exigencia europea más alta EN 1621-4 también aprobaría el examen francés, y por un gran margen. Por el contrario, aprobar el examen francés no dice nada sobre si ese mismo airbag pasaría el examen europeo, dada la gran diferencia entre los umbrales de aceptación de ambos.
Una aclaración necesaria: no decimos que los airbags certificados con el protocolo francés sean inseguros, ni que su venta sea irregular, ya que esa certificación la expide un organismo notificado. Pero parece evidente que el protocolo AMC-013 es un camino menos exigente que EN1621-4 para cumplir con el Reglamento (UE) 2016/425 de Equipo de Protección Individual (EPI), como se catalogan los airbags para motociclistas. En la actualidad, el comprador de un airbag certificado no está siendo debidamente informado de la diferencia existente entre esos dos caminos y sus implicancias.
No es correcto que dos exámenes, con umbrales de aceptación tan diferentes, sean presentados como equivalentes.
Hablemos ahora sobre cascos para motociclistas.
Los cascos están entre los elementos de protección más falsificados del mundo de la seguridad industrial; sin embargo, solamente existe una norma confiable de certificación de cascos para motocicletas y es el reglamento técnico para cascos ECE-2206. Cualquier otra referencia a normas para cascos como la DOT (FMVSS218), o normas técnicas nacionales de Japón, Colombia, Perú, Uruguay o cualquier país no son igual de confiables.
Desde 1972, la Comisión Económica de las Naciones Unidas para Europa (UNECE, por sus siglas en inglés) actualiza de forma periódica la Regulación Nº22 (R22) de la ONU, el mejor estándar global de cascos para motociclistas. Su última versión es conocida como UN(ECE)R22.06 o simplemente ECE22-06 y ésta es la que debería elegir un motociclista preocupado por su seguridad.
Un consejo práctico: antes de comprar un casco, se debe verificar que tenga una etiqueta de homologación cosida, con: una "E" con el número del país en un círculo, el número de homologación que empieza por 06 y el número de serie.
Pese a que Naciones Unidas alienta a todos sus países miembro a adoptar su R22, aún existen numerosos estándares técnicos nacionales que son diferentes entre sí, pero con un punto en común: su nivel de exigencia es bastante menor que el establecido por la R22.06.
La norma norteamericana FMVSS218, popularmente conocida como DOT, merece especial atención: es una norma de honor, donde el propio fabricante del casco es quien declara cumplirla, sin la intervención de un laboratorio independiente que certifique ese cumplimiento. Como el Departamento de Transporte (DOT) de los Estados Unidos no controla su cumplimiento fuera de su territorio, es posible que un comerciante inescrupuloso ponga una marcación DOT (FMVSS218) a cualquier casco que no la cumpla y no sea sancionado.
En resumen, para los elementos de protección que salvan vidas (cascos y airbags), las dos normas más confiables son la ECE-2206 y la EN-1621-4.
2. El laboratorio:
Como vimos en el punto referido a protectores de impacto, solamente la comunidad europea a nivel mundial cuenta con normas estructuradas y confiables para la prueba de equipamiento de protección. Para verificar que estas normas se apliquen de manera adecuada, la comunidad europea creó una red de entidades independientes para evaluar la conformidad de los productos antes de comercializarlos. Estas entidades son conocidas como Organismos Notificados (ON) y actúan como laboratorios evaluadores en sectores críticos como los elementos de protección. Esta red de laboratorios es conocida como la red NANDO de organismos notificados y reconocidos por la comunidad europea.
No todos los organismos notificados están autorizados para evaluar equipamiento de protección personal para motociclistas por eso es importante que entidad evalúa la conformidad, la idoneidad y la calidad del sistema que has elegido para proteger tu vida. Las marcas con mayor tradición de investigación y desarrollo y con mayor calidad eligen a los mejores laboratorios para evaluar sus productos bajo los estándares más confiables. Estos laboratorios poseen sistemas de verificación de originalidad de las certificaciones emitidas, los laboratorios diferentes a los autorizados por la red NANDO para emitir certificaciones, no ofrecen la misma confiabilidad.
Si estás comprando a un distribuidor, siempre visita la página web del fabricante para descargar las certificaciones del producto que seleccionaste.
3. El documento de certificación:
Es obligatorio tener un certificado de conformidad para todos los equipos de protección individual. Por normatividad europea, todo fabricante de equipamiento de protección esta obligado a poner de manera visible las certificaciones y homologaciones de conformidad de sus productos en la página web.
El fabricante del producto que quieres comprar, o el comercializador deben brindar las certificaciones de los productos o permitir descargarlas directamente de la pagina web. Dichas certificaciones poseen mecanismos de verificación de firma electrónica para validar su originalidad.
Este sencillo procedimiento de tres pasos norma+laboratorio+documento es la base para hacer una trazabilidad efectiva el equipamiento de protección y no ser estafado con productos de mala calidad.


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Comparación de la protección del casco vs el Airbag para moto